Blog dedicado íntegramente al Carnaval de Cádiz. Sin polémica ni competición. Sólo Coplas.
sábado, 8 de diciembre de 2012
Los tipos del Carnaval
Para entender el carnaval de Cádiz, hay que entrar en uno de los aspectos más importantes de la fiesta, el tipo. El tipo es para que nos entendamos el disfraz de una agrupación, pero es más que eso. El tipo es la puesta en escena, es creerte la idea de la agrupación, la interpretación, las posturas, el disfraz en sí con sus detalles. Todo ello es el tipo del carnaval.
El tipo de carnaval es muy importante en todas las modalidades, pero quizás sea en la chirigota, donde los detalles mas carnavalescos brillan por si mismos. Hay que destacar ciertos chirigoteros que sacaron unas agrupaciones especialmente significativas en cuanto a los tipos y a sus detalles. Y después hay otros que año tras año no olvidan los mismos detalles, que ya son considerados como tradicionales.
Alguno de ellos nunca fallan a la cita de detalle gaditano, que los identifican y por ello son especiales, entre ellos esta el Sheriff el cual no olvida nunca en todos sus tipos un escudo del Cádiz C.F.
Por ejemplo el año de Caiman, iban de super hombres gaditanos, con su madroñera al mas puro estilo piconero con su chaleco de terciopelo, y en la capa roja el escudo de la ciudad de Cádiz, con una leyenda especial. Esta misma agrupación ha visitado las tablas como coro gospel, con el Cádiz en el centro del pecho, de toy stoy, de mosquitos, de hadas madrinas, y así muchos más.
Otros, como Manolo Santander, tampoco fallaba con el escudo del Cádiz, por ejemplo en el año de La familia Peperoni, cuando sus metralletas estaban fabricadas por chorizos y salchichones como mástiles y latas de bonito.
El ingenio gaditano es infinito. Pero no solo en chirigotas, también en comprarsas, y mas especialmente en la comparsa de Jesús Bienvenido por ejemplo, el año de Los Mendas Lerendas, su corona de plata, como decían ellos, no era mas que un molde de bizcocho recortado en la forma adecuada. Su medallón del pecho, una tapa de una lata de conservas y las hombreras eran latas de anchoas.
Otro detalle muy característicos son los dos circulos rojos pintados en la cara que nunca faltan con Bienvenido, y que se pintara por primera vez el gran Paco Alba.
Así es Cádiz, ingeniosa y especial, así es el carnaval.
Fuentes: personales y revistas especializadas: El popurrí
viernes, 7 de diciembre de 2012
El Carnaval de la Isla ya tiene pregonero
El Canijo, será el encargado de inaugurar el carnaval de San Fernando en su próxima edición.
El chirigotero, natural de Sevilla, ha aceptado de gran agrado la propuesta que le ha hecho el alcalde de la ciudad isleña, José Loaiza.
El pregón tendrá lugar el próximo 9 de febrero del 2013, en la Plaza del Rey.
Antonio Pedro Serrano Álvarez "El Canijo", cogerá el relevo del también chirigotero, que fue el encargado de este pregón el pasado carnaval del 2012, el Sheriff.
Este autor participe de chirigotas como Mejó no salgo, Juan Palomo o Los que salimos por gusto, este año llegará a las tablas de Gran Teatro Falla con una chirigota llamada Contigo aprendí.
jueves, 6 de diciembre de 2012
Elegido el jurado para 2013
El Concurso oficial de agrupaciones, del Gran Teatro Falla, ya tiene los presidentes del jurado para la próxima edición.
En la reunión de la Junta directiva del COAC, celebrada en el Ayuntamiento de Cádiz, se llevo a cabo el nombramiento de los presidentes del jurado, así como los secretarios.
En la categoría de adultos Antonio Montiel será el presidente, mientras Manuel Rojas hará las funciones de secretario. En la categoría de infantiles y juveniles será Eugenio Mariscal el presidente y José Carlos PAtrón el secretario.
En esta reunión también se ha determinados aspectos de la organización del concurso oficial de agrupaciones (COAC) del Carnaval de Cádiz para su próxima edición, como los métodos de venta de entradas. Dichas entradas se venderán un 60% en las taquillas del Gran Teatro Falla y el 40% restanta se venderán por internet.
Así como las bajas de agrupaciones inscritas. La última agrupación que ha anunciado su baja, es la comparsa Los iluminatis de Tarifa.
Esta comparsa se une a las ya contadas como bajas: El imaginero y Que suene la flauta y la chirigota Los ocupas de la casa Paka.
Crónica de una final
Cada año por febrero en la capital gaditana, la fiesta del Carnaval es la reina. El concurso oficial de agrupaciones tiene su noche de gala, la gran final. Entrando en las profundidades carnavalescas de la provincia se descubre la tradición, la cual es más familiar que oficial, tan arraigada que toma todo el protagonismo esa noche.
Para unos de escasa importancia y para otros la mejor de las noches, inclusive niños que la esperan cual noche de reyes.
Al empezar la noche, que menos que unas grandes apuestas para intentar adivinar los premios resultantes de la noche más grande del carnaval de Cádiz. Y el que acierte los primeros puestos del este concurso poco va a adquirir, como mucho y como decía mi padre: “1000 duros”, ya en los tiempos del euro.
Es extremadamente importante una buena mesa bien repleta , la que esté justo delante del televisor, llena de multitud de golosinas y chocolates, o como se dice por aquí, “chucherías”.
Y por supuesto que no falten los churritos con chocolate caliente para el momento justamente anterior a la publicación de la decisión del jurado, que suele ser sobre las siete o incluso las ocho de la mañana. En mi casa a las tres ya estaban los churros a merced del aceite hirviendo.
El orden de actuación es esencial para el buen transcurrir de la noche, coro, chirigota, comparsa y cuarteto, así hasta cuatro veces.
Empieza el concurso, sin saber muy bien por qué, se está hasta nervioso cuando ves el símbolo del Gran Teatro Falla, o la casa de los ladrillos rojos, como se conoce, en el centro del telón corinto que cierra el escenario.
Eduardo Blablé sale al escenario, el público sabe que significa que ya esta apunto de comenzar la función, las palmas típicas del teatro inundan la escena. Se apagan las luces y se hace el silencio para que el presentador inaugure la noche. El primer coro esta preparado, flashes, algún que otro grito y se abre el telón, ya están los 45 que forman el coro listos para empezar, el director da la señal y las bandurrias empiezan a sonar, así empezó una noche única que se repite todos los años.
Como norma general lo más esperado son las chirigotas, sobretodo las renombradas como la del Selu y del Canijo entre otras.
En lo que a comparsas se refiere la de Jesús Bienvenido, la de Juan Carlos Aragón, la de Tino Tovar, de la Antonio Martín, entre otras, son las que más llaman la atención, las que ponen los “vellitos de punta”.
Como todo en la vida, el carnaval también tiene su aspecto negativo y en esta edición quizás lo que menos guste es la absurda rivalidad entre las agrupaciones que llega más allá de las tablas del Falla.
Aun así todo esto es un concurso destinado al disfrute de la gente de Cádiz y de toda España que quieran formar parte de esta fiesta que no ha hecho más que empezar.
Para esta función un tango bien medio, un pasodoble marcado y un cuplé finito, el mejor cóctel para esta noche.
Todo está presente, ya hay menos nervios por parte de las agrupaciones cuando se abre el telón, la suerte está echada, algunos ya saben o imaginan quienes ganarán, los “enteraos” del carnaval.
Dan las 7 y ya está toda la carne en el asador, sólo falta esperar el veredicto, si el sueño nos lo permite claro.
Sale el jurado, diez quilos de papelillos y dicen los ganadores. Unos se alegran, otros se indignan y todos a la cama, al fin y al cabo en la calle no hay ganadores ni perdedores, allí sólo hay … carnaval.
Fuente: elaboración propia
Para unos de escasa importancia y para otros la mejor de las noches, inclusive niños que la esperan cual noche de reyes.
Al empezar la noche, que menos que unas grandes apuestas para intentar adivinar los premios resultantes de la noche más grande del carnaval de Cádiz. Y el que acierte los primeros puestos del este concurso poco va a adquirir, como mucho y como decía mi padre: “1000 duros”, ya en los tiempos del euro.
Es extremadamente importante una buena mesa bien repleta , la que esté justo delante del televisor, llena de multitud de golosinas y chocolates, o como se dice por aquí, “chucherías”.
Y por supuesto que no falten los churritos con chocolate caliente para el momento justamente anterior a la publicación de la decisión del jurado, que suele ser sobre las siete o incluso las ocho de la mañana. En mi casa a las tres ya estaban los churros a merced del aceite hirviendo.
El orden de actuación es esencial para el buen transcurrir de la noche, coro, chirigota, comparsa y cuarteto, así hasta cuatro veces.
Empieza el concurso, sin saber muy bien por qué, se está hasta nervioso cuando ves el símbolo del Gran Teatro Falla, o la casa de los ladrillos rojos, como se conoce, en el centro del telón corinto que cierra el escenario.
Eduardo Blablé sale al escenario, el público sabe que significa que ya esta apunto de comenzar la función, las palmas típicas del teatro inundan la escena. Se apagan las luces y se hace el silencio para que el presentador inaugure la noche. El primer coro esta preparado, flashes, algún que otro grito y se abre el telón, ya están los 45 que forman el coro listos para empezar, el director da la señal y las bandurrias empiezan a sonar, así empezó una noche única que se repite todos los años.
Como norma general lo más esperado son las chirigotas, sobretodo las renombradas como la del Selu y del Canijo entre otras.
En lo que a comparsas se refiere la de Jesús Bienvenido, la de Juan Carlos Aragón, la de Tino Tovar, de la Antonio Martín, entre otras, son las que más llaman la atención, las que ponen los “vellitos de punta”.
Como todo en la vida, el carnaval también tiene su aspecto negativo y en esta edición quizás lo que menos guste es la absurda rivalidad entre las agrupaciones que llega más allá de las tablas del Falla.
Aun así todo esto es un concurso destinado al disfrute de la gente de Cádiz y de toda España que quieran formar parte de esta fiesta que no ha hecho más que empezar.
Para esta función un tango bien medio, un pasodoble marcado y un cuplé finito, el mejor cóctel para esta noche.
Todo está presente, ya hay menos nervios por parte de las agrupaciones cuando se abre el telón, la suerte está echada, algunos ya saben o imaginan quienes ganarán, los “enteraos” del carnaval.
Dan las 7 y ya está toda la carne en el asador, sólo falta esperar el veredicto, si el sueño nos lo permite claro.
Sale el jurado, diez quilos de papelillos y dicen los ganadores. Unos se alegran, otros se indignan y todos a la cama, al fin y al cabo en la calle no hay ganadores ni perdedores, allí sólo hay … carnaval.
Fuente: elaboración propia
domingo, 2 de diciembre de 2012
Daniel Obregón:"No somos tan buenos, ni tan perfectos como se nos vende"
Dani Obregón es Cádiz, es carnaval, es comparsa. Tocado por el golpe divino de la música y con una voz que hipnotiza y transmite tranquilidad, recorre los rincones pregonando su pasión a voces abrigado sólo por el amor a la música. Su visión del carnaval, su estilo, su grupo, y sus lunares coloraos son objetivo de multitud de opiniones, yo tengo la mía, continúan el legado dormido del gran Paco Alba. Despiertan pasiones por febrero, cuando suben a las tablas y sus voces tocan el cielo. Un Dani Obregón sincero hoy nos canta verdades. Para mí un placer, este es Daniel Obregón.
- Daniel, vamos a repasar su recorrido por el carnaval de Cádiz para aquellos que no conocen su historia en las tablas del Gran Teatro Falla. Empezó desde muy joven con un también muy joven autor Tino Tóvar, ¿Qué recuerdos guarda de aquella época?
Son recuerdos MUY GRATOS, y como ves completamente en mayúsculas. Tino es una persona que ha aportado muchísimo a mi educación, y alguien que nos inculcó unos valores que aprecio mucho haber recibido. La verdad, es que es sorprendente mirar hacia atrás y ver el camino recorrido junto a ese grupo de amigos. Empezamos siendo muy niños y a día de hoy ya hemos pasado mucho más de media vida juntos.
- En 1998, hubo una comparsa que dio un pelotazo, El cielo de Cai, fue algo distinto que a la gente le gusto mucho. ¿Cómo viviste aquello?
Ese año fue nuestro boom como comparsa, fue un poco la confirmación de las sensaciones de “La Botica”, pero con un impacto mucho mayor en la gente joven sobre todo. También tuvimos un duelo histórico por el primer premio junto con “Los Piratas” de A. M. Ares.
- A pesar de no tener todas las criticas favorables por el tipo de comparsa que sacabais en el año 2000, con Los del año Catapum, llegasteis a lo más alto, os dio eso fuerzas para seguir? ¿O los premios nunca os importaron?
La verdad es que fue un primer premio un tanto extraño porque en mi opinión, el fallo del jurado a la hora del pase a la final no fue acertado, y nuestra comparsa pagó los platos rotos de que se quedara “La milagrosa” fuera de la final. Además haber llegado tan lejos con ese estilo hizo que algunos puristas fueran descaradamente a por nosotros en años posteriores.
- Hay algo que siempre me ha llamado la atención, después de Los aprendices, ¿se creo un grupo nuevo u os adaptasteis a la llevada de Ángel Subiela?, y ¿por qué decidiste continuara en aquellas Estaciones?
Fue algo un poco caótico, tras mi marcha de “Los Aprendices” porque el grupo se deshizo, y Tino finalmente aceptó la incorporación de parte del grupo de “Los Americanos” pero convenciéndome de que estuviera dentro de él para llevar la dirección musical. La experiencia en las estaciones fue bastante buena, pero ya en “El Espíritu…” me cansé un poco de esa dinámica de competición, por eso decidí dejarlo.
- Sinceramente, como es Ángel Subiela, porque los aficionados nos preguntamos si es él el problema o son los demás.
Pienso que su mayor virtud es quizás también su mayor defecto, y es su pasión desmedida por el éxito y por hacer historia dentro del mundo de la comparsa.
- Desde del primer premio con El espíritu de Cai, te pierdo la pista, ¿lo dejaste hasta que Jesús Bienvenido se volvió a cruzar en tu camino?
Lo dejé para salir en la callejera que sacaba Jesús al año siguiente, que fue “Los Pájaroespino” y al otro “Los Encantadores”, para regresar con él al teatro con “Los Mendas Lerendas”
- ¿Esperabais esa acogida y ese cariño que recibisteis con Los Mendas? ¿Sólo era para un año y os visteis comprometidos a seguir?
La verdad es que la sensación de volver fue inmejorable, no estaba dentro de mis expectativas llegar tanto a la gente, pero no por el talento de Jesús y del grupo, cosa que para mí era indiscutible, sino porque no sabía si acertaríamos a competir de primeras.
- Cuatro comparsas, cuatro años consecutivos, cuatro finales, ¿cómo se asume eso?
Pues… Con el orgullo de poder compartirlo con el autor que tengo, ya que lo admiro muchísimo, y con el cariño de estar rodeado de la familia que yo he buscado, mis amigos.
-Después de los Santos, os embarcasteis en El Callejon de los Santos, una gran experiencia supongo.
La verdad es que ha sido de las experiencias más bonitas que he tenido gracias al carnaval. El hecho de poder compartir un disco con voces como la de Pasión Vega o Manuel Carrasco ha sido todo un privilegio, además de comprobar que la mayoría de los artistas que han colaborado con nosotros en él son grandísimas personas.
- Dais la impresión de ser una familia, fuera de toda polémica y de competiciones personales, ¿es así realmente?
Tenemos nuestros más y nuestros menos, pero nada que no se solucione hablando con franqueza y desde el cariño. No somos tan buenos, ni tan perfectos como se nos vende.
- ¿Por qué se fue Arturo de vuestro grupo, Daniel?
Pues tendrías que preguntarle a él, yo solo sé que era totalmente consciente de que íbamos a salir al año siguiente con “Los Currelantes”. Al parecer tampoco ha encontrado su sitio con el grupo de J. Carlos Aragón…
- Y para finalizar este año volvéis después de un año de descanso, sabéis que la gente espera mucho de vosotros, que es mucha responsabilidad, ¿qué nos vamos a encontrar con Los de Piso de Abajo?
Pues continuaremos con ese mensaje que hemos comprobado que se puede dar de compromiso y de crítica, pero sin olvidarnos de divertir y de hacer algo que musicalmente sea tan rico como esté en nuestras manos, cosa que con Jesús Bienvenido está garantizada. Estoy muy contento con el color que está tomando la comparsa, así que creo que agradará.
Son recuerdos MUY GRATOS, y como ves completamente en mayúsculas. Tino es una persona que ha aportado muchísimo a mi educación, y alguien que nos inculcó unos valores que aprecio mucho haber recibido. La verdad, es que es sorprendente mirar hacia atrás y ver el camino recorrido junto a ese grupo de amigos. Empezamos siendo muy niños y a día de hoy ya hemos pasado mucho más de media vida juntos.
- En 1998, hubo una comparsa que dio un pelotazo, El cielo de Cai, fue algo distinto que a la gente le gusto mucho. ¿Cómo viviste aquello?
Ese año fue nuestro boom como comparsa, fue un poco la confirmación de las sensaciones de “La Botica”, pero con un impacto mucho mayor en la gente joven sobre todo. También tuvimos un duelo histórico por el primer premio junto con “Los Piratas” de A. M. Ares.
- A pesar de no tener todas las criticas favorables por el tipo de comparsa que sacabais en el año 2000, con Los del año Catapum, llegasteis a lo más alto, os dio eso fuerzas para seguir? ¿O los premios nunca os importaron?
La verdad es que fue un primer premio un tanto extraño porque en mi opinión, el fallo del jurado a la hora del pase a la final no fue acertado, y nuestra comparsa pagó los platos rotos de que se quedara “La milagrosa” fuera de la final. Además haber llegado tan lejos con ese estilo hizo que algunos puristas fueran descaradamente a por nosotros en años posteriores.
- Hay algo que siempre me ha llamado la atención, después de Los aprendices, ¿se creo un grupo nuevo u os adaptasteis a la llevada de Ángel Subiela?, y ¿por qué decidiste continuara en aquellas Estaciones?
Fue algo un poco caótico, tras mi marcha de “Los Aprendices” porque el grupo se deshizo, y Tino finalmente aceptó la incorporación de parte del grupo de “Los Americanos” pero convenciéndome de que estuviera dentro de él para llevar la dirección musical. La experiencia en las estaciones fue bastante buena, pero ya en “El Espíritu…” me cansé un poco de esa dinámica de competición, por eso decidí dejarlo.
- Sinceramente, como es Ángel Subiela, porque los aficionados nos preguntamos si es él el problema o son los demás.
Pienso que su mayor virtud es quizás también su mayor defecto, y es su pasión desmedida por el éxito y por hacer historia dentro del mundo de la comparsa.
- Desde del primer premio con El espíritu de Cai, te pierdo la pista, ¿lo dejaste hasta que Jesús Bienvenido se volvió a cruzar en tu camino?
Lo dejé para salir en la callejera que sacaba Jesús al año siguiente, que fue “Los Pájaroespino” y al otro “Los Encantadores”, para regresar con él al teatro con “Los Mendas Lerendas”
- ¿Esperabais esa acogida y ese cariño que recibisteis con Los Mendas? ¿Sólo era para un año y os visteis comprometidos a seguir?
La verdad es que la sensación de volver fue inmejorable, no estaba dentro de mis expectativas llegar tanto a la gente, pero no por el talento de Jesús y del grupo, cosa que para mí era indiscutible, sino porque no sabía si acertaríamos a competir de primeras.
- Cuatro comparsas, cuatro años consecutivos, cuatro finales, ¿cómo se asume eso?
Pues… Con el orgullo de poder compartirlo con el autor que tengo, ya que lo admiro muchísimo, y con el cariño de estar rodeado de la familia que yo he buscado, mis amigos.
-Después de los Santos, os embarcasteis en El Callejon de los Santos, una gran experiencia supongo.
La verdad es que ha sido de las experiencias más bonitas que he tenido gracias al carnaval. El hecho de poder compartir un disco con voces como la de Pasión Vega o Manuel Carrasco ha sido todo un privilegio, además de comprobar que la mayoría de los artistas que han colaborado con nosotros en él son grandísimas personas.
- Dais la impresión de ser una familia, fuera de toda polémica y de competiciones personales, ¿es así realmente?
Tenemos nuestros más y nuestros menos, pero nada que no se solucione hablando con franqueza y desde el cariño. No somos tan buenos, ni tan perfectos como se nos vende.
- ¿Por qué se fue Arturo de vuestro grupo, Daniel?
Pues tendrías que preguntarle a él, yo solo sé que era totalmente consciente de que íbamos a salir al año siguiente con “Los Currelantes”. Al parecer tampoco ha encontrado su sitio con el grupo de J. Carlos Aragón…
- Y para finalizar este año volvéis después de un año de descanso, sabéis que la gente espera mucho de vosotros, que es mucha responsabilidad, ¿qué nos vamos a encontrar con Los de Piso de Abajo?
Pues continuaremos con ese mensaje que hemos comprobado que se puede dar de compromiso y de crítica, pero sin olvidarnos de divertir y de hacer algo que musicalmente sea tan rico como esté en nuestras manos, cosa que con Jesús Bienvenido está garantizada. Estoy muy contento con el color que está tomando la comparsa, así que creo que agradará.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Selu: “Tengo muy presente lo que la gente espera de mi”
- Empezando tu recorrido por el carnaval de Cádiz, hay que recordar que los primeros pasos que diste en este mundo vienen de la mano de la comparsa, como llegas no sólo a salir en chirigota sino que te has convertido en uno de los autores mas esperados.
Yo no me lo esperaba ni nadie que me conocía. Yo ya saqué algo de música con los Samolontropos entre otras, pero los borrachos fueron algo tan mío, tenia muchas ganas de sacar esa chirigota, porque a mi me gusta mucho interpretar y era como un escape un modo de sacar todo lo que no pude hacer de interpretación. Me metí en los borrachos, que al principio fue un choque para mi, pero cuando lo hice y pude cumplir ese sueño me encantó tanto, y además abrí una vía de interpretación que es lo que me condiciona y me hace tener cada año tanta ilusión por crear personajes nuevos.
- ¿De dónde viene la idea inicial de los tipos de las chirigotas de cada año?
Nacen de observar a la gente de empaparme de ellas. A mí me gusta estar en un bar o por la calle y viendo como hablan o como se comportan las personas. Luego con el paso del tiempo, entendí lo que significaba la palabra filántropo, y yo me considero así y de ahí saco los tipos, después miro a ver si puede dar para tanto repertorio y pero profundizo bastante en esa búsqueda. De ahí sale.
- ¿El grupo puede influir en tus ideas?
Hombre yo estoy abierto a consejos de todos, pero tengo que estudiarlo, porque es un repertorio muy grande, tiene muchísimas facetas y tienes que ver que el personaje dé para eso. Pero mayormente me dedico en solitario a esa búsqueda.
- ¿De esta forma, observando a las personas, eres capaz de sacar es interpretación?
Si claro, de hecho este año que vamos de banqueros, yo tenía el hándicap de que a mi me gusta mas del personaje como es que a lo que se dedica entonces bueno tenía argumento para parar un tren pero me preocupaba el personaje, que tenía que ser de Cádiz, ya que es lo que más se esta valorando mio, pero he dado con el personaje. He dado con la persona y con su profesión, las dos cosas.
- Nos paramos en el año de los borrachos, El que la lleva la entiende (1992), fue un gran pelotazo y considerada como una de las mejores chirigotas de la historia, ¿cómo recuerdas esa experiencia? Y ¿de donde salió la idea de esa chirigota?
Yo iba con mis amigos y me hacia el borracho siempre, y todo el mundo se lo creía. Yo recuerdo una vez en Conil que nos bajamos del coche y me puse a hacerme el borracho y salieron de un bar y me decían “killo que tajá llevas”, y de repente me puse derecho y dije: “Adiós, buenas tardes”, y se quedaron alucinando. Pues de ahí salió todo.
Nosotros éramos 18 tuvimos que hacer dos chirigotas, para que todo el mundo cantáramos, una que seguía mas la línea de la chirigota a la que yo le hacía la música, que fue El ballet Zum Zum, y los borrachos era el capricho que yo tenía y metía al grupo que al principio era muy reticente, ya que eso de interpretar no les hacia gracia, y como yo no era solo, eramos tres mas las colaboraciones de todo el mundo pues estuve convenciéndolos. Incluso en la última cuarteta del popurrí que ya la borrachera esta mas tranquilita pues dijeron hasta aquí, esto lo hacemos serios y dije que no, que había que hacerlo peor todavía. Me costó mucho porque no lo hacía solo.
- ¿Qué tal es escribir con el Yuyu?
Bueno son experiencias, estuve con el unos años y estuvo bien, después he trabajado diez años con él en el Pelotazo y muy bien. Tenemos un humor muy parecido, pero no hay nada como escribir uno sólo, yo siempre he dicho quien quiera pintar un cuadro que lo haga pero que no se meta en el mio. Así que creo que separarme de él fue beneficioso para nosotros y para el carnaval en general.
- ¿Y mantener el mismo grupo tantos años?
Prácticamente somos los mismos, llevamos 23 años. Esto es porque yo prefiero amigos que artistas. Yo podría tener el que mejor cante, el que mejor toque pero no. Nosotros somos muy malos, pero al tener esas carencias trabajamos más y al final sale la cosa bien. Yo voy al ensayo y es una terapia de grupo, me lo paso estupendamente, nos reímos mucho. Es mucho mejor tener gente muy buena humanamente que técnicamente.
- Dicen de ti que eres el autor que nunca se queja, nunca has dicho una palabra mas alta que otra, nunca has amenazado con no salir si tu chirigota no ha recibido el premio que considerabas oportuno, ¿qué piensas de esto?
Yo lo hago de verdad, no me quejo porque hay que respetar, tu expones una obra tuya al criterio de todo el mundo para que la gente opine, y el jurado también que tiene sus gustos como todo el mundo y aquí el que dice que el jurado se ha equivocado no lo comparto, es su gusto. Yo siempre pongo el ejemplo del queso, se puede estar hablando de los mejores quesos del mundo pero a mí no me gusta el queso y punto. Por eso respeto, me enfado pero bueno, por un lado esta el gusto del jurado y por otro lado la autocrítica.
- Quizás el año del cajonazo mas claro fue con los enteraos, ¿considerabas que merecíais ganar?
La opinión mayoritaria del público fue que sí, pero decir o quejarse no, porque prefiero que se queje la gente. Después me enteré de otras cosas del amistades del jurado que están feo, pero bueno decidieron que no fuera el primer premio, bien, había agrupaciones que se quedaron fuera de la final que no se lo merecía, pero como esto es subjetivo, no hay discusión. Hay respeto y ya está.
- ¿Te mencionó Kike Remolino al año siguiente que tenía un pasodoble preparado para ti, con la chirigota de Los parapapas?
Eso era una estrategia, no es broma, ese año me dedicaron unas pocas de letras y muy agradecido. Lo que me llevo del carnaval es que tengo buen rollo con todo el mundo. Yo hasta ahora no tengo enemigos, y si hay alguien que tiene algún problema conmigo lo tiene el yo no, no me gusta tener mal rollo, entre otras cosas porque esto es carnaval, no es un trabajo. Si estuvieras jugando con el pan de alguien, pero esto no es así, el carnaval es un hobby muy bonito y no hay por que tener mal rollo. Y eso se refleja en que te escriban letras los demás. Muy de agradecer por mí parte.
-Siempre consigues que los gaditanos se sientan identificados con tus tipos, ¿ese es tu objetivo?
Es uno de los objetivos, y además como dice la frase, yo no se lo que quiero pero se lo que no quiero, y cada vez estoy mas seguro de lo que hago. Y sobretodo que tu te acostumbras a lo que quiere la gente y la gente se acostumbra a ti y de hecho se manifiesta porque el primer día me cuesta pegar fuerte, porque la gente se tiene que acostumbrar al personaje, la gente el primer día de Los enteraos, por ejemplo, no fue tan espectacular como los demás porque tienen que asimilar el tipo, la letra, la interpretación, etc. Al final terminas por saber que quiere la gente y cuando lo voy construyendo, como ahora, tengo presente lo que la gente espera de mí.
- ¿Tienes presente cada año que después del carnaval hay contratos?
No, el que diga eso bueno, es que no es por comerciar es por estar abierto a todo el mundo. Es por ejemplo cuando fuimos a cantar a un pueblo de Segovia con Los enteraos al que nos llevó un concejal de allí que nos había escuchado y le gustó y nos llevó a cantar allí. Nos colamos en la plaza del pueblo en un escenario muy pequeño con todo el mundo allí sentado y la gente nos vieron y no sabían que éramos, si éramos payasos o que éramos, y cuando salimos a cantar se hartaron de reír, y es eso, que no entendían de carnaval pero se hartaron de reír y ese es el orgullo, y el placer de hacer los personajes abiertos. Yo he cantado en Costa Rica en un teatro de allí y se caía el teatro. Yo no lo hago para los contratos.
-En 2010 fuiste pregonero del carnaval, y este año estás colaborando con Jorge Drexler en su pregón, ¿cómo viviste el tuyo y cómo estás viviendo este?, y ¿qué te parece acertada la decisión?
Bueno estoy haciendo cositas. De la idea de que sea Jorge es que no se le conoce, la gente no sabe lo que Jorge Drexler admira el carnaval de Cádiz, que viene de un carnaval como es el de Uruguay que es muy parecido al nuestro y que hay muchos pregoneros que han pasado por Cádiz que no le han puesto el cariño que Jorge le va a poner a su pregón. Y el hecho de colaborar, yo no puedo mucho porque tengo mucho trabajo, tengo a mi chirigota y desde un principio se lo dije que podría reunirme con él y con Javier Ruibal, pero bueno es un placer.
-Dentro de la competencia de las chirigotas, ¿Cuál consideras que es tu rival más directo?
No se sabe, porque lo mismo eres muy bueno un año y otro no lo eres tanto. Hay muchos nombres, y también te puede venir uno nuevo y dar el pelotazo.
- ¿Cómo compaginas cada año tu comparsa con el trabajo?
Pues me cuesta mucho, antes trabajaba en correos y esto era distinto. Pero ahora que hago guiones de humor y todo es lo mismo, llega un momento como el que trabaja en la fábrica de Varón Dandi y esta loco por salir y oler una mierda de perro. Las circunstancias personales también influyen, bueno te lo digo a ti aunque a mí no me gusta hablar de penas pero en 2009 mi madre estuvo ingresada año y medio muy mal y ese año saque Los enteraos, la mejor chirigota de mi vida, y luego a estado mi padre muy mal y saque las Pepis, es muy extraño en las peores circunstancias saque las cosas con mas facilidad, una cosa muy curiosa del ser humano, bueno del “selumano”.
- Tu hermano también esta en el mundo del carnaval, ¿nunca te plateaste hacer algo juntos?
Estuvo ya no, y no nunca el tocaba la guitarra y yo también y el salía con Antonio Martín, Martínez Ares, y yo con Pedro Romero, Enrique Villegas, era una competencia bonita. Cada uno en su sitio, los únicos que hemos tenido contacto con el carnaval de toda la familia. Y bueno el no quiso salir porque no le fue bien con Juan Carlos, y yo seguí con mi camino.
-¿Qué te ha dado el Carnaval de Cádiz?
Todo, mi profesión, poder formar una familia, ser conocido y relativamente admirado, y eso es lo mas grande. Con lo que me quedo del carnaval de toda mi historia es con una frase de un hombre muy mayor en la plaza que casi no se mantenía, y me cogió y me dijo: “yo sólo le doy gracias a Dios por haberme mantenido vivo para ver los borrachos”.
Con eso se resume todo.
-¿Te planteas algún año no salir?
No, en 32 años que llevo, creo he perdido un poco la cuenta, sólo deje de salir dos años, el año que estuve en la mili y el año que nació mi hijo el mayor. No tengo escusa para no salir, y para mi es todo beneficio, para mi y para mi familia y para los que te esperan cada año.
-¿Qué traéis este año?
La verdad del banquero, vamos de banqueros de los gordos, de los que mandan, pero arrimado al personaje gaditano.
-¿A qué tipo le tienes más cariño?
Eso de los cariños los tengo divididos, porque a Los lacios les tengo mucho cariño, porque la idea me costó mucho explicársela al grupo, porque estaba el personaje en una delgada línea. Pero fue difícil que la gente lo entendiera, y conseguir lo que conseguimos con un tipo que me costó tanto, fue difícil y por eso le tengo mucho cariño. Los tres que mas cariño les tengo son Los borrachos, Los enteraos y Los lacios.
- ¿En qué se parece la maruja a la Pepi?
Que son mujeres simplemente. La Pepi también me costó mucho trabajo que lo entendiera el grupo, me decían: “otra vez mujer” y yo decía sino, que ¿otra vez de hombre?
Los tipos que aún tengo en mente son todos de mujer.
Yo no me lo esperaba ni nadie que me conocía. Yo ya saqué algo de música con los Samolontropos entre otras, pero los borrachos fueron algo tan mío, tenia muchas ganas de sacar esa chirigota, porque a mi me gusta mucho interpretar y era como un escape un modo de sacar todo lo que no pude hacer de interpretación. Me metí en los borrachos, que al principio fue un choque para mi, pero cuando lo hice y pude cumplir ese sueño me encantó tanto, y además abrí una vía de interpretación que es lo que me condiciona y me hace tener cada año tanta ilusión por crear personajes nuevos.
- ¿De dónde viene la idea inicial de los tipos de las chirigotas de cada año?
Nacen de observar a la gente de empaparme de ellas. A mí me gusta estar en un bar o por la calle y viendo como hablan o como se comportan las personas. Luego con el paso del tiempo, entendí lo que significaba la palabra filántropo, y yo me considero así y de ahí saco los tipos, después miro a ver si puede dar para tanto repertorio y pero profundizo bastante en esa búsqueda. De ahí sale.
- ¿El grupo puede influir en tus ideas?
Hombre yo estoy abierto a consejos de todos, pero tengo que estudiarlo, porque es un repertorio muy grande, tiene muchísimas facetas y tienes que ver que el personaje dé para eso. Pero mayormente me dedico en solitario a esa búsqueda.
- ¿De esta forma, observando a las personas, eres capaz de sacar es interpretación?
Si claro, de hecho este año que vamos de banqueros, yo tenía el hándicap de que a mi me gusta mas del personaje como es que a lo que se dedica entonces bueno tenía argumento para parar un tren pero me preocupaba el personaje, que tenía que ser de Cádiz, ya que es lo que más se esta valorando mio, pero he dado con el personaje. He dado con la persona y con su profesión, las dos cosas.
- Nos paramos en el año de los borrachos, El que la lleva la entiende (1992), fue un gran pelotazo y considerada como una de las mejores chirigotas de la historia, ¿cómo recuerdas esa experiencia? Y ¿de donde salió la idea de esa chirigota?
Yo iba con mis amigos y me hacia el borracho siempre, y todo el mundo se lo creía. Yo recuerdo una vez en Conil que nos bajamos del coche y me puse a hacerme el borracho y salieron de un bar y me decían “killo que tajá llevas”, y de repente me puse derecho y dije: “Adiós, buenas tardes”, y se quedaron alucinando. Pues de ahí salió todo.
Nosotros éramos 18 tuvimos que hacer dos chirigotas, para que todo el mundo cantáramos, una que seguía mas la línea de la chirigota a la que yo le hacía la música, que fue El ballet Zum Zum, y los borrachos era el capricho que yo tenía y metía al grupo que al principio era muy reticente, ya que eso de interpretar no les hacia gracia, y como yo no era solo, eramos tres mas las colaboraciones de todo el mundo pues estuve convenciéndolos. Incluso en la última cuarteta del popurrí que ya la borrachera esta mas tranquilita pues dijeron hasta aquí, esto lo hacemos serios y dije que no, que había que hacerlo peor todavía. Me costó mucho porque no lo hacía solo.
| Fuente: elaboración propia |
- ¿Qué tal es escribir con el Yuyu?
Bueno son experiencias, estuve con el unos años y estuvo bien, después he trabajado diez años con él en el Pelotazo y muy bien. Tenemos un humor muy parecido, pero no hay nada como escribir uno sólo, yo siempre he dicho quien quiera pintar un cuadro que lo haga pero que no se meta en el mio. Así que creo que separarme de él fue beneficioso para nosotros y para el carnaval en general.
- ¿Y mantener el mismo grupo tantos años?
Prácticamente somos los mismos, llevamos 23 años. Esto es porque yo prefiero amigos que artistas. Yo podría tener el que mejor cante, el que mejor toque pero no. Nosotros somos muy malos, pero al tener esas carencias trabajamos más y al final sale la cosa bien. Yo voy al ensayo y es una terapia de grupo, me lo paso estupendamente, nos reímos mucho. Es mucho mejor tener gente muy buena humanamente que técnicamente.
- Dicen de ti que eres el autor que nunca se queja, nunca has dicho una palabra mas alta que otra, nunca has amenazado con no salir si tu chirigota no ha recibido el premio que considerabas oportuno, ¿qué piensas de esto?
Yo lo hago de verdad, no me quejo porque hay que respetar, tu expones una obra tuya al criterio de todo el mundo para que la gente opine, y el jurado también que tiene sus gustos como todo el mundo y aquí el que dice que el jurado se ha equivocado no lo comparto, es su gusto. Yo siempre pongo el ejemplo del queso, se puede estar hablando de los mejores quesos del mundo pero a mí no me gusta el queso y punto. Por eso respeto, me enfado pero bueno, por un lado esta el gusto del jurado y por otro lado la autocrítica.
- Quizás el año del cajonazo mas claro fue con los enteraos, ¿considerabas que merecíais ganar?
La opinión mayoritaria del público fue que sí, pero decir o quejarse no, porque prefiero que se queje la gente. Después me enteré de otras cosas del amistades del jurado que están feo, pero bueno decidieron que no fuera el primer premio, bien, había agrupaciones que se quedaron fuera de la final que no se lo merecía, pero como esto es subjetivo, no hay discusión. Hay respeto y ya está.
- ¿Te mencionó Kike Remolino al año siguiente que tenía un pasodoble preparado para ti, con la chirigota de Los parapapas?
Eso era una estrategia, no es broma, ese año me dedicaron unas pocas de letras y muy agradecido. Lo que me llevo del carnaval es que tengo buen rollo con todo el mundo. Yo hasta ahora no tengo enemigos, y si hay alguien que tiene algún problema conmigo lo tiene el yo no, no me gusta tener mal rollo, entre otras cosas porque esto es carnaval, no es un trabajo. Si estuvieras jugando con el pan de alguien, pero esto no es así, el carnaval es un hobby muy bonito y no hay por que tener mal rollo. Y eso se refleja en que te escriban letras los demás. Muy de agradecer por mí parte.
-Siempre consigues que los gaditanos se sientan identificados con tus tipos, ¿ese es tu objetivo?
Es uno de los objetivos, y además como dice la frase, yo no se lo que quiero pero se lo que no quiero, y cada vez estoy mas seguro de lo que hago. Y sobretodo que tu te acostumbras a lo que quiere la gente y la gente se acostumbra a ti y de hecho se manifiesta porque el primer día me cuesta pegar fuerte, porque la gente se tiene que acostumbrar al personaje, la gente el primer día de Los enteraos, por ejemplo, no fue tan espectacular como los demás porque tienen que asimilar el tipo, la letra, la interpretación, etc. Al final terminas por saber que quiere la gente y cuando lo voy construyendo, como ahora, tengo presente lo que la gente espera de mí.
- ¿Tienes presente cada año que después del carnaval hay contratos?
No, el que diga eso bueno, es que no es por comerciar es por estar abierto a todo el mundo. Es por ejemplo cuando fuimos a cantar a un pueblo de Segovia con Los enteraos al que nos llevó un concejal de allí que nos había escuchado y le gustó y nos llevó a cantar allí. Nos colamos en la plaza del pueblo en un escenario muy pequeño con todo el mundo allí sentado y la gente nos vieron y no sabían que éramos, si éramos payasos o que éramos, y cuando salimos a cantar se hartaron de reír, y es eso, que no entendían de carnaval pero se hartaron de reír y ese es el orgullo, y el placer de hacer los personajes abiertos. Yo he cantado en Costa Rica en un teatro de allí y se caía el teatro. Yo no lo hago para los contratos.
-En 2010 fuiste pregonero del carnaval, y este año estás colaborando con Jorge Drexler en su pregón, ¿cómo viviste el tuyo y cómo estás viviendo este?, y ¿qué te parece acertada la decisión?
Bueno estoy haciendo cositas. De la idea de que sea Jorge es que no se le conoce, la gente no sabe lo que Jorge Drexler admira el carnaval de Cádiz, que viene de un carnaval como es el de Uruguay que es muy parecido al nuestro y que hay muchos pregoneros que han pasado por Cádiz que no le han puesto el cariño que Jorge le va a poner a su pregón. Y el hecho de colaborar, yo no puedo mucho porque tengo mucho trabajo, tengo a mi chirigota y desde un principio se lo dije que podría reunirme con él y con Javier Ruibal, pero bueno es un placer.
-Dentro de la competencia de las chirigotas, ¿Cuál consideras que es tu rival más directo?
No se sabe, porque lo mismo eres muy bueno un año y otro no lo eres tanto. Hay muchos nombres, y también te puede venir uno nuevo y dar el pelotazo.
-¿Crees que la concepción del carnaval ha cambiado de cuando empezaste en los años 80 a hoy en día?
Sí, muchísimo. Cada década cambia mucho, y cada década esta dedicada a una comparsa. Yo tuve la suerte de vivir la década de los 80 que fue la mejor de las comparsas y tengo la suerte de vivir esta que es la mejor de chirigotas. Pero ha cambiado mucho porque veo que los gustos del público son diferentes, ahora son muy exigentes, antes en una chirigota, con que tú llegaras dos pasodobles buenos, dos cuplés buenos y un par de cuartetillas graciosas y listo con eso podías ser primer premio. Ahora en cada sesión tiene que estar la gente vibrando con cada letra tuya, sino decepcionas. La gente se ha acostumbrado al jamón de pata negra y ya no quiere jamón blanco.
-Y los requisitos que puntúa el jurado, ¿también han cambiado?
Claro, el jurado tiene muchas formas de puntuar, por su criterio o por la voz popular, entonces claro esos criterios varían. Los repertorios de ahora hacen que te tengas que sacrificar más, tienes que ser buenísimo en todo.
-El público, la gente puede causar más presión.
Si claro, por ejemplo yo siempre digo en entrevistas a nivel nacional de gente que no sabe mucho de esto, que el carnaval tiene una de las cosas que no tienen ningún otro tipo de demostraciones o muestras culturales, es que aquí te dan con la gloria o el fracaso en la cara. En el mismo instante que se abre el telón puedes conseguir la gloria o vivir un fracaso muy estrepitoso. Esto es muy efímero, por las letras también que caducan muy rápido, y pierden las vigencias. Esto es tan peculiar que no es comparable con nada.
-¿Cómo es la calle?
La experiencia de cantar en la calle es maravillosa, pero también ha cambiado muchísimo. Ahora hay que elegir bien el sitio y la hora donde ir. Esto es porque viene tantísima gente y Cádiz es muy pequeño, y el botellón ha influido mucho. La calle ha cambiado para mal.
-¿Cómo empiezas en este mundo?
Empiezo queriendo salir en juveniles con gente de mi barrio. Con 14 años salir en una comparsa es un orgullo, así yo fui con mi guitarra a la comparsa de gente de mi barrio y ensaye unos días con ellos, y me echaron entonces ya cogí una depresión muy grande, y dije que no lo intentaba más. Pero un día paso alguien por mi barrio y me escucho tocar, como los grandes artistas pero en cutre, y me dice: “kiyo tu quieres salir en una comparsa que estamos haciendo”, era una comparsa de gente de 50 años y yo tenía 17 y me metí. Al año siguiente salí con Enrique Villegas, Los hijos de la noche y ya estuve con el mucho tiempo.
-¿Te atreverías algún año a sacar tu propia comparsa?
Ni loco, yo he vivido eso muchos años y con todo mi respeto, yo lo bien que me lo paso en una chirigota no lo cambio. Mi concepción del carnaval ahora mismo es eso y ni me lo planteo, pero no quita que me encantes, por ejemplo para mi Juan Carlos Aragón es el mejor. Pero sería como poner a Serrat cantando rock.
Sí, muchísimo. Cada década cambia mucho, y cada década esta dedicada a una comparsa. Yo tuve la suerte de vivir la década de los 80 que fue la mejor de las comparsas y tengo la suerte de vivir esta que es la mejor de chirigotas. Pero ha cambiado mucho porque veo que los gustos del público son diferentes, ahora son muy exigentes, antes en una chirigota, con que tú llegaras dos pasodobles buenos, dos cuplés buenos y un par de cuartetillas graciosas y listo con eso podías ser primer premio. Ahora en cada sesión tiene que estar la gente vibrando con cada letra tuya, sino decepcionas. La gente se ha acostumbrado al jamón de pata negra y ya no quiere jamón blanco.
-Y los requisitos que puntúa el jurado, ¿también han cambiado?
Claro, el jurado tiene muchas formas de puntuar, por su criterio o por la voz popular, entonces claro esos criterios varían. Los repertorios de ahora hacen que te tengas que sacrificar más, tienes que ser buenísimo en todo.
-El público, la gente puede causar más presión.
Si claro, por ejemplo yo siempre digo en entrevistas a nivel nacional de gente que no sabe mucho de esto, que el carnaval tiene una de las cosas que no tienen ningún otro tipo de demostraciones o muestras culturales, es que aquí te dan con la gloria o el fracaso en la cara. En el mismo instante que se abre el telón puedes conseguir la gloria o vivir un fracaso muy estrepitoso. Esto es muy efímero, por las letras también que caducan muy rápido, y pierden las vigencias. Esto es tan peculiar que no es comparable con nada.
-¿Cómo es la calle?
La experiencia de cantar en la calle es maravillosa, pero también ha cambiado muchísimo. Ahora hay que elegir bien el sitio y la hora donde ir. Esto es porque viene tantísima gente y Cádiz es muy pequeño, y el botellón ha influido mucho. La calle ha cambiado para mal.
-¿Cómo empiezas en este mundo?
Empiezo queriendo salir en juveniles con gente de mi barrio. Con 14 años salir en una comparsa es un orgullo, así yo fui con mi guitarra a la comparsa de gente de mi barrio y ensaye unos días con ellos, y me echaron entonces ya cogí una depresión muy grande, y dije que no lo intentaba más. Pero un día paso alguien por mi barrio y me escucho tocar, como los grandes artistas pero en cutre, y me dice: “kiyo tu quieres salir en una comparsa que estamos haciendo”, era una comparsa de gente de 50 años y yo tenía 17 y me metí. Al año siguiente salí con Enrique Villegas, Los hijos de la noche y ya estuve con el mucho tiempo.
-¿Te atreverías algún año a sacar tu propia comparsa?
Ni loco, yo he vivido eso muchos años y con todo mi respeto, yo lo bien que me lo paso en una chirigota no lo cambio. Mi concepción del carnaval ahora mismo es eso y ni me lo planteo, pero no quita que me encantes, por ejemplo para mi Juan Carlos Aragón es el mejor. Pero sería como poner a Serrat cantando rock.
- ¿Cómo compaginas cada año tu comparsa con el trabajo?
Pues me cuesta mucho, antes trabajaba en correos y esto era distinto. Pero ahora que hago guiones de humor y todo es lo mismo, llega un momento como el que trabaja en la fábrica de Varón Dandi y esta loco por salir y oler una mierda de perro. Las circunstancias personales también influyen, bueno te lo digo a ti aunque a mí no me gusta hablar de penas pero en 2009 mi madre estuvo ingresada año y medio muy mal y ese año saque Los enteraos, la mejor chirigota de mi vida, y luego a estado mi padre muy mal y saque las Pepis, es muy extraño en las peores circunstancias saque las cosas con mas facilidad, una cosa muy curiosa del ser humano, bueno del “selumano”.
- Tu hermano también esta en el mundo del carnaval, ¿nunca te plateaste hacer algo juntos?
Estuvo ya no, y no nunca el tocaba la guitarra y yo también y el salía con Antonio Martín, Martínez Ares, y yo con Pedro Romero, Enrique Villegas, era una competencia bonita. Cada uno en su sitio, los únicos que hemos tenido contacto con el carnaval de toda la familia. Y bueno el no quiso salir porque no le fue bien con Juan Carlos, y yo seguí con mi camino.
-¿Qué te ha dado el Carnaval de Cádiz?
Todo, mi profesión, poder formar una familia, ser conocido y relativamente admirado, y eso es lo mas grande. Con lo que me quedo del carnaval de toda mi historia es con una frase de un hombre muy mayor en la plaza que casi no se mantenía, y me cogió y me dijo: “yo sólo le doy gracias a Dios por haberme mantenido vivo para ver los borrachos”.
Con eso se resume todo.
-¿Te planteas algún año no salir?
No, en 32 años que llevo, creo he perdido un poco la cuenta, sólo deje de salir dos años, el año que estuve en la mili y el año que nació mi hijo el mayor. No tengo escusa para no salir, y para mi es todo beneficio, para mi y para mi familia y para los que te esperan cada año.
-¿Qué traéis este año?
La verdad del banquero, vamos de banqueros de los gordos, de los que mandan, pero arrimado al personaje gaditano.
-¿A qué tipo le tienes más cariño?
Eso de los cariños los tengo divididos, porque a Los lacios les tengo mucho cariño, porque la idea me costó mucho explicársela al grupo, porque estaba el personaje en una delgada línea. Pero fue difícil que la gente lo entendiera, y conseguir lo que conseguimos con un tipo que me costó tanto, fue difícil y por eso le tengo mucho cariño. Los tres que mas cariño les tengo son Los borrachos, Los enteraos y Los lacios.
- ¿En qué se parece la maruja a la Pepi?
Que son mujeres simplemente. La Pepi también me costó mucho trabajo que lo entendiera el grupo, me decían: “otra vez mujer” y yo decía sino, que ¿otra vez de hombre?
Los tipos que aún tengo en mente son todos de mujer.
domingo, 25 de noviembre de 2012
El ensayo de un Comecoco
Emilio es el primero en llegar, un poco inquieto mira el reloj, es difícil de averiguar si lo esta por el ensayo y la ausencia del grupo o por su personalidad. Poco a poco van llegando los demás, ya se ve en la plaza del Rey, en las escalinatas del Ayuntamiento de San Fernando las primeras siluetas de mástiles de las guitarras de la comparsa.
Cuando se hace un recuento silencioso deciden entran en el local. Se desenfundan las tres guitarras, se acumulan las prendas de abrigo en una silla y se van alineando en una especie de semicírculo que al finalizar el ensayo es un círculo hermético.
Se suceden las rondas de sorbos de agua a modo de calentamiento vocal.
Cuando se hace un recuento silencioso deciden entran en el local. Se desenfundan las tres guitarras, se acumulan las prendas de abrigo en una silla y se van alineando en una especie de semicírculo que al finalizar el ensayo es un círculo hermético.
Se suceden las rondas de sorbos de agua a modo de calentamiento vocal.
| Integrantes de la comparsa de San Fernando: Los que te comen el coco Fuentes: elaboración propia |
Emilio no es el director, pero lo parece, va decidiendo las posiciones que deben tomar los integrantes de la comparsa, mientras se va cantando, lo que parecía un baile de tonalidades.
Lo primero que sonó fue la música del pasodoble. El “punteao” me sorprendió. Antes de entrar pregunté que disposición vocal tenía la comparsa, y la respuesta fue dos contraltos y un octavilla que pueden hacer cosas muy bonitas. La verdad que no fue equivocada ni desacertada la respuesta.
La afinación y la introducción del soniquete gaditano parece la obsesión de lo que podría ser el director musical de la comparsa. Pero nadie marca el ritmo, no hay presente caja ni bombo alguno, bueno para ser sinceros aún me cuestiono la presencia de este último.
Poco a poco se van uniendo en el círculo por posiciones vocales, y Emilio a ratos le gusta, a ratos no, a ratos dice expresiones como “a por uvas” o a veces debe ser el mismo quien sirva de ejemplo.
Llegan dos tarde, parece que ya son 13. El sonido de las calles de Cádiz en febrero entra y sale del local como las indicaciones de Emilio de los oidos de algunos, mientras el run run de los visitantes aumentas distraídos por otros enseres ajenos a las coplas.
Demasiada gente, pensé. La sensación de que aquello que allí se debatía era más importante para unos que para otros no desaparecía de mi mente. La cuarteta del popurrí que pude escuchar era pegadiza y hasta yo empecé a cantarla sin querer, aunque no entendí bien la dirección de intenciones.
Pese a instante de descontrol hacia años que algo así no se escuchaba en San Fernando. Pese a su juventud la ilusión sale de las gargantas. El ritmo del 3x4 ha encontrado nuevos herederos. Suerte chicos.
Fuentes: presenciales
Lo primero que sonó fue la música del pasodoble. El “punteao” me sorprendió. Antes de entrar pregunté que disposición vocal tenía la comparsa, y la respuesta fue dos contraltos y un octavilla que pueden hacer cosas muy bonitas. La verdad que no fue equivocada ni desacertada la respuesta.
La afinación y la introducción del soniquete gaditano parece la obsesión de lo que podría ser el director musical de la comparsa. Pero nadie marca el ritmo, no hay presente caja ni bombo alguno, bueno para ser sinceros aún me cuestiono la presencia de este último.
Poco a poco se van uniendo en el círculo por posiciones vocales, y Emilio a ratos le gusta, a ratos no, a ratos dice expresiones como “a por uvas” o a veces debe ser el mismo quien sirva de ejemplo.
Llegan dos tarde, parece que ya son 13. El sonido de las calles de Cádiz en febrero entra y sale del local como las indicaciones de Emilio de los oidos de algunos, mientras el run run de los visitantes aumentas distraídos por otros enseres ajenos a las coplas.
Demasiada gente, pensé. La sensación de que aquello que allí se debatía era más importante para unos que para otros no desaparecía de mi mente. La cuarteta del popurrí que pude escuchar era pegadiza y hasta yo empecé a cantarla sin querer, aunque no entendí bien la dirección de intenciones.
Pese a instante de descontrol hacia años que algo así no se escuchaba en San Fernando. Pese a su juventud la ilusión sale de las gargantas. El ritmo del 3x4 ha encontrado nuevos herederos. Suerte chicos.
Fuentes: presenciales
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